El proyecto asume la transitoriedad como propósito y nace con una fecha de caducidad definida. Está concebido para operar durante un periodo específico (2026–2030), en el que se desplegará bajo este modelo y esta estructura. Esta decisión prioriza la intención, el cuidado y la responsabilidad en cada proceso por encima del afán de perdurar indefinidamente. Miles de Veces se compromete a apoyar ideas y formas de valor capaces de trascender su propia existencia, poniendo el énfasis en cómo se producen los proyectos y en el impacto que generan, más que en la permanencia de la estructura que los contiene.