CONDICIONES PARA UNA APARICIÓN
DANIEL BLANCO ESTEFANIA GUARQUíN
En colaboración con Santiago Córdoba y Nina Coulson
Se dice que aparece uno por cada diez mil. Una variación mínima. Un accidente genético. Una desviación apenas perceptible dentro de un sistema que insiste, obstinadamente, en repetirse a sí mismo.
Quizás por eso el trébol de cuatro hojas ha sobrevivido durante siglos como un símbolo de la suerte. No porque sea imposible encontrarlo, sino porque su aparición depende tanto del azar como de la atención; tanto de aquello que escapa a nuestro control como de la disposición a seguir buscando.
Esta exposición nace de una pregunta sencilla: ¿es posible aumentar las probabilidades de que algo improbable ocurra? A partir de ella, esta pequeña mutación dejó de ser únicamente un fenómeno biológico para convertirse en una forma de pensar qué significa sostener una posibilidad. Durante meses estudiamos las condiciones que hacen posible su aparición, pero, a medida que avanzaba la investigación, aparecieron también el amuleto, el altar, el ritual y la creencia, junto con la sospecha de que existen fuerzas invisibles capaces de producir coincidencias que alteran una trayectoria.
Lo que aquí se presenta no es la respuesta a esa pregunta, sino el intento de habitarla: un campo de tréboles que duplica las probabilidades estadísticas de encontrar una mutación excepcional; un conjunto de relatos especulativos que ensayan formas improbables de convocar la fortuna; un sistema de relaciones y dependencias que, al coincidir, sostienen la posibilidad de una vida y una serie de testimonios sobre encuentros que solemos llamar suerte.
Pero quizá la obra más importante no se encuentre en los objetos, sino en el intento mismo y la decisión de dedicar tiempo, atención y recursos a una forma de vida cuya aparición nunca estuvo garantizada.
No podemos producir un milagro. Pero sí construir las condiciones para que tenga dónde aparecer.
Esta exposición inaugura el primer proyecto gestado por Miles de Veces y una declaración de intenciones. Un ejercicio de fe en los procesos compartidos, en las ideas que necesitan tiempo para encontrar su forma y en la capacidad de la colaboración para ampliar el campo de lo posible.
Daniela Marín Aristizábal

